Este viernes pasado, día 28 de junio terminamos el curso de catequesis de infancia y juventud con una pequeña fiesta del agua. Ya no volveremos a tener más catequesis hasta octubre, aunque en verano contaremos con más actividades en torno a la Iglesia y Jesús, pues ya sabemos que Jesús no se toma vacaciones.
Señor, hace unos meses
comenzábamos el curso con un nuevo Lema “Joven, la alegría de
creer”. Este lema nos ha acompañado a lo largo de ese camino, que
nos ha ido acercando a ti. Cada viernes, cada celebración o encuentro que
compartíamos era un pasito más que juntos, como una gran familia, dábamos hacia
ti.
Pues sí Señor,
esa es nuestra Fe, que no podemos ni debemos expresarla de otra
forma que no sea compartiendo juntos nuestras risas, alegría y felicidad. Esa
será nuestra mejor tarjeta de presentación.
Haz Señor que
nunca nos olvidemos de ella.
A principio de curso
comenzamos juntos un camino, un camino que nos llevaba hasta Jesús. Cada día,
con cada celebración, con cada convivencia o encuentro que hacíamos eran como
esas huellas con las que íbamos llenando nuestro camino, de historias, de
recuerdos,… Y todo en un gran año como este, el año de la Fe.
Ahora que llegamos a su
término es momento de repasar, de recordar lo vivido, de quedarse con lo bueno
y ¿por que no? también lo no tan bueno. Porque de ello, también aprenderemos y
nos ayudará a seguir haciendo camino.
Este año, que se lo
ofrecemos a nuestro señor, ha sido un gran año, lleno de muchas risas:
¿os acordáis de la tarde de interpretaciones?; ¿o la cena que
compartimos la tarde de las castañas? Que ricos nos supieron esos perritos….
Después de tantos juegos, risas y buenos momentos compartidos. Después llego el
Adviento y que mejor forma que compartiéndolo con las monjas clarisas. Y no podemos
olvidar esa primera convivencia que realizábamos en los salones del compás ¿os
acordáis de las noches? ¿O de la gymkhana con twitter? Que caminata nos dimos…
Después llego la
navidad y como ya es tradición, con nuestro teatro de navidad nosotros también
queríamos darle esa bienvenida al niño Jesús para que naciera un año más en
nuestros corazones. Y esa visita que
tuvimos los chicos que hicieron el teatro y los chicos del coro a los belenesde Málaga... ¡que comilona nos dimos en el burguer!. Pero lo mejor vino para
reyes cuando pequeños y grandes participamos en la cabalgata de reyes ¿os acordáis? ¡Qué risas! Solo teníamos una pena… que nos
faltaron caramelos!
Después a primero de
año el videofórum ¿os acordáis? Como era la peli… “en búsqueda de la
Felicidad”. Y la tarde demanualidades donde aprendimos a hacer pylass, llaveros con goma eva, y por
supuesto los cuadros que decoran los pasillos de nuestros salones. En febrero tuvimos
manos unidas. ¿Os acordáis de nuestro fantástico maniquí?… ahí una vez más
conseguisteis dejarnos con la boca abierta a los catequistas, lo bordasteis.
Después nuestra
tradicional subida de nuevo a las clarisas para celebrar con ellas el Cristo de Medinaceli. Y ya en cuaresma
nuestra convivencia de cuaresma en los salones, con nuestra cena pascual y
nuestra visita como cada año al seminario de Málaga. Para empezar la Semana Santa, que mejor forma que nuestra representación de la pasión de Jesús. Aunque
este año nuestro Jesús era un poco más bajo de altura, lo hizo perfecto. También el jueves Santo
volvimos a vestirnos de hebreos para el lavatorio de los pies, y así acompañar
al Santísimo en su traslado hasta el monumento que había en el Convento. Y ¿qué me decís de la
merienda para esos grandes actores de Semana Santa? ¿ Ya no os acordáis de los
churros con chocolate? En Abril los más mayores
estuvimos en el encuentro diocesano de la juventud en Málaga allí sí que había
gente… ¿os acordáis del flashmob? Y para terminar el mes
de abril ¿qué mejor que con el I concurso de postres? Ese sí que estuvo bien.
Bueno,… ya veis un año
cargado de muchas actividades y me dejo atrás unas pocas seguro, pero como veis
todavía queda hueco que tenemos que llenar con las del campamento y
otras muchas que llenaremos entre todos el próximo año porque esto
no se acaba aquí, este es el comienzo…
Por todo ello debemos
darle gracias a Dios, gracias por este magnífico año en el que habéis formado
un grupo fantástico de chicos y chicas, de pequeñas personas muy grandes de las
que todos nosotros, los catequistas, estamos super orgullosos porque sois
geniales. Chicos que habéis sido y sois los protagonistas, esas personitas
que habéis empezado un gran camino, donde nosotros los cates somos como ese
grupo de apoyo que os ayudamos a hacer camino, el guía, como no, nuestro párroco
D. Gonzalo. Y la meta, en quien tenemos que tener siempre fija
nuestra mirada, Jesucristo. Seguid el camino nunca lo abandonéis.
Ya solo queda daros a
todos y en especial a Dios las gracias. Gracias por este gran año
vivido.
Después tuvimos algunos juegos de agua con los que nos refrescamos para terminar la tarde con una estupenda merienda. A continuación podéis ver algunas fotos de la gran tarde vivida.

1 comentario:
Gracias a vosotros los catequisas todo es posible,enserio, sois magnínicos.
¡Enorabuena!
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